El derrame químico junto a la frontera de México-EEUU fue mayor de lo estimado: más 70.000 litros

CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El derrame de componentes químicos provocado por el descarrilamiento de un tren en el norteño estado de Sonora, junto a la frontera con Arizona, fue mayor de lo estimado en un primer momento, con más de 70.000 litros de hidrosulfuro de sodio, con componente tóxico peligroso, que fueron a parar a un arroyo y que han provocado, hasta ahora, una afectación directa en más de 5.000 metros cuadros, informaron a The Associated Press autoridades.

El tren de carga de la empresa Ferromex —parte del enorme conglomerado dedicado a minería e infraestructuras Grupo México— descarriló el domingo de madrugada en el municipio de Naco, una localidad de poco más de 5.000 habitantes vecina de otra homónima en Arizona.

El lunes la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente de México (Profepa) reportó un derrame estimado de 59.000 litros del peligroso componente químico y aunque indicó que no había “riesgo inmediato para la población” sí habló de una “emergencia ambiental”.

El jueves por la tarde, la Secretaría de Medio Ambiente indicó en un mensaje enviado a la AP que, según los datos actualizados por Profepa, el accidente involucró tres góndolas con aproximadamente 240 toneladas de concentrado de cobre y un vagón cisterna con 72.000 litros de hidrosulfuro de sodio, de los cuales alrededor de 70.300 se derramaron sobre el cauce del arroyo.

Las lluvias que siguieron al accidente destruyeron los diques de contención instalados inicialmente y por eso Profepa —que depende de la Secretaría— ordenó reforzar de inmediato las medidas de control exigidas a la empresa en un primer momento y que incluían contener los escurrimientos, limpiar el cauce y las zonas adyacentes.

El miércoles se formalizó el cierre de los accesos a la zona afectada, que ya estaba acordonada, puntualizó el mensaje a la AP. Y el jueves por la tarde continuaban las labores de limpieza mediante la recolocación de material absorbente en el cauce, así como los trabajos de descontaminación del vagón cisterna para permitir su retiro seguro.

Según la Secretaría, los muestreos de suelo, flora y fauna de la zona determinaron que había 5.207 metros cuadrados con afectaciones directas de forma preliminar.

Horas antes, durante la conferencia presidencial, Alicia Bárcena, la titular de Medio Ambiente, dijo que durante un sobrevuelo en la zona no se había detectado presencia de hidrosulfuro de sodio en un pequeño poblado cercano al lugar del accidente que era lo que más preocupaba pero que continuaban los análisis para ver si el químico pudo haberse filtrado hasta el manto acuífero debido a las lluvias.

Agregó que Ferromex ya recogió todo el cobre y trabaja en el trasvase de 1.700 litros de hidrosulfuro de sodio. Esta cifra supone menos del 3% de la cantidad total del derrame.

En 2014, un derrame de mucho mayor alcance, calificado por las propias autoridades como “el desastre ambiental más grave de la historia de la minería metálica en México ”, ocurrió también en Sonora. Entonces, un total 40.000 metros cúbicos (40 millones de litros) de sulfato de cobre acidulado de la empresa minera Buenavista del Cobre, también del Grupo México, llegaron a un afluente del río Sonora, afectado a miles de personas de ocho municipios del estado.

Una década después muchos vecinos seguían protestando por las demoras en los trabajos de limpieza y reparación de la contaminación, y el gobierno de México inició un procedimiento penal contra el Grupo México, el mayor productor de cobre del país.

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